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Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, que fue el primero en procesionar por las calles de Monesterio Isabel Ambrona
SEMANA SANTA EN MONESTERIO 2023

Monesterio recupera tradiciones en una Semana Santa multitudinaria

Las tres hermandades locales pudieron completar sus estaciones de penitencia arropadas por centenares de monesterienses y visitantes

ELENA AMBRONA

Martes, 11 de abril 2023, 20:37

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Monesterio ha vuelto a vivir una Semana Santa como las de antes. Unos días festivos que han devuelto a todo un pueblo la ilusión por mantener algunas de sus tradiciones religiosas que ya parecían caer en el olvido.

De principio a fin, la Semana de Pasión monesteriense ha abarrotado de personas las calles del pueblo para acompañar a los cortejos procesionales. Y es que han sido muchas las diferencias con respecto al año pasado. Así como se ha hecho notar la ausencia de medidas sanitarias para contener al covid-19, el factor clave ha sido la existencia de juntas de gobierno ya constituidas formalmente -o a punto de serlo- al frente de las tres hermandades que realizan estación de penitencia en la localidad. Es de esta forma como se pone fin a la crisis en el proceso de relevo de estos órganos de dirección que amenazó a la Semana Santa monesteriense de 2.022.

Con todo, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, la Archicofradía Sacramental y Virgen de los Dolores y la Hermandad de la Virgen de Tentudía han completado una programación que ha hecho partícipe a todo el pueblo y en la que ha destacado la implicación de los más jóvenes, atisbándose un relevo generacional sobre todo en las cuadrillas de costaleros.

Siete días

La Semana Grande arrancó el Domingo de Ramos con la tradicional procesión de La Borriquita, cuyo cortejo desfiló entre ramas de olivo desde la Ermita de la Virgen de Tentudía hasta la Parroquia con decenas de niños vestidos de hebreo. Fue ya el Martes Santo cuando Monesterio vio a su primer paso de la semana en la calle. En silencio, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno realizó una emotiva estación de penitencia que este año estrenó recorrido. Uno de los momentos más especiales de la procesión se produjo en la calle Concha Espina, cuando Manuela Fernández le recitó al Nazareno una poesía de autoría propia.

El Miércoles Santo comenzaron las salidas procesionales de la Archicofradía Sacramental y Virgen de los Dolores. Dos cuadrillas de costaleras sacaron por la noche al Señor Amarrado a la Columna y al Cautivo acompañadas por la banda de música local MO-CA Palio. Paca Garrote interpretó a la salida del templo La Saeta, sembrando la emoción entre los asistentes. A la entrada, María Gordillo también quiso dedicarle al Señor Cautivo una sevillana, que cantó a capella a las puertas de la Parroquia.

El Jueves Santo se celebró el Día del Amor Fraterno. Hubo confesiones por la mañana en la Parroquia. Por la tarde se celebró la misa de la 'Cena del Señor' con la presencia de un nutrido grupo de mujeres vestidas de mantilla; otra de las grandes tradiciones del Jueves Santo que trató de rescatarse. Todas ellas acompañaron al Señor Crucificado en su salida procesional una vez concluida la eucaristía. La Banda de Música de Puebla de Sancho Pérez fue la encargada de poner la nota musical a esa noche de pasión.

El Viernes Santo comenzó con un Vía Crucis a las doce del mediodía en la Parroquia. No fue hasta por la tarde cuando tuvieron lugar los Santos Oficios y, seguidamente, la procesión del Santo Entierro. La Virgen de la Soledad salió en la noche del Viernes Santo a la luz de las velas que portaban los asistentes, como es costumbre. Dos cuadrillas alternas, una de mujeres, y otra de hombres, fueron las encargadas de portar el paso, sembrando una entrañable estampa sin precedentes en Monesterio. Estuvo acompañada por la Banda de Cornetas y Tambores Cristo del Humilladero de Azuaga.

Como cada Sábado Santo, se celebró la Vigilia Pascual en la Iglesia a las nueve de la noche. El punto y final a estos días de devoción lo puso el Domingo de Resurrección la Hermandad de la Virgen de Tentudía. Tras la misa de las doce, el Señor Resucitado y la Virgen de los Milagros recorrieron las calles de la localidad para luego reencontrarse en la Plaza del Pueblo. Una petalada a cargo de los niños de catequesis de la parroquia, que formaron parte del cortejo procesional, adornó el encuentro bajo un sol que acompañó también el resto de días.

Una vez concluidos los actos religiosos, tuvo lugar en la misma plaza la Quema de Judas, que como cada año organizó la asociación local Cúriga, de Ecologistas en Acción.

Fue de esta forma como se desarrolló una semana cargada de actos litúrgicos en la que Monesterio salió a la calle como hacía mucho que no lo hacía. Las tres hermandades se han mostrado muy satisfechas del trabajo realizado y de la respuesta cálida de toda la feligresía.

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