El onubense Antonio González, nuevo Cuchillo Jamonero de Oro de Monesterio

Antonio, con el Cuchillo de Oro en sus manos /Isabel Ambrona
Antonio, con el Cuchillo de Oro en sus manos / Isabel Ambrona

El de Plata también se fue para Huelva, en manos de Juan Antonio Pérez Moro, y el de Bronce se quedó en la provincia de Badajoz, con el cortador de Monesterio Juan Barragán Escarmena

Isabel Ambrona
ISABEL AMBRONA

Antonio González Cardeno, procedente de la localidad onubense de Cumbres Mayores, es desde la noche de este sábado, 24 de agosto, el nuevo Cuchillo Jamonero de Oro de Monesterio.

La plaza del pueblo volvió a ser testigo, por vigésimo primera vez, del espectáculo del arte de cortar jamón y del desafío entre seis profesionales del sector, que volvieron a hacer de la velada algo mágico en la Ciudad del Jamón, ante un numeroso público asistente.

Los seis participantes, llegados desde tres provincias diferentes, dispusieron de una hora y treinta minutos para emplatar una pieza completa de jamón en raciones de 100 gramos y presentar tres raciones –de babilla, punta y maza–, además de una ración que ellos estimasen que pesara 100 gramos exactos.

Les acompañó durante todo el certamen la atenta mirada de un jurado especializado, que valoró factores como estilo, limpieza del jamón, limpieza y orden del puesto de trabajo, rectitud en el corte, rapidez en el trabajo, grosor y tamaño de las lonchas, remate y apurado de la pieza y emplatado general.

Entre los miembros de este jurado se encontraba el, hasta ayer vigente Cuchillo Jamonero de Oro, Aníbal Falcón, que no dejó pasar la ocasión sin despedirse antes de pasar el testigo. Aníbal explicó que le bastó ganar el Campeonato de España, el pasado mes de enero, para darse cuenta de que lo que buscaba no era un Campeonato de España, sino que «lo que realmente ansiaba era el Cuchillo Jamonero de Oro de Monesterio». Durante su despedida se mostró muy agradecido, tanto al pueblo de Monesterio como a la organización del concurso, ya que, a pesar de ser canario, dijo sentirse «extremeño y monesteriense» y que siempre guardará en un rincón privilegiado de su corazón el recuerdo de haber sido Cuchillo Jamonero de Oro en Monesterio.

Un sueño

«Soñaba con algún día estar aquí y esto es un sueño increíble», fueron las primeras palabras de Antonio González Cardeno tras conocer que sería merecedor del Cuchillo Jamonero de Oro de Monesterio 2019, aún incrédulo. González, que recibió el premio de manos de la concejala de Turismo Amalia Sánchez, lo dedicó a todo el pueblo de Monesterio, del que dijo «brinda una gran acogida a los cortadores», así como a la organización y a su familia y amigos que siempre le acompañan.

El Cuchillo Jamonero de Plata también se fue este año a Huelva, en manos de Juan Antonio Pérez Moro, procedente de la localidad de San Bartolomé de la Torre. Por su parte, el de Bronce se quedó en la provincia de Badajoz, con el cortador de Monesterio Juan Barragán Escarmena.

Juan Antonio, Antonio y Juan, Cuchillos de Plata, Oro y Bronce
Juan Antonio, Antonio y Juan, Cuchillos de Plata, Oro y Bronce / Isabel Ambrona

La suerte no estuvo esta vez del lado de los sevillanos Cristo Muñoz Montes, que el año pasado se llevó el Cuchillo de Plata; ni de la Laura Polvillo Rogerio, que en la edición pasada consiguió el Bronce; ni para Francisco Rivero Teyssiere. Eso sí, todos ellos recibieron un trofeo acreditativo de participación en este certamen.

Antes de la entrega de premios se rindió homenaje al industrial Miguel Quintero Vargas, de la empresa local Embutidos Quintero, fallecido recientemente «por su dedicación y trabajo en la difusión del Jamón de Monesterio y por haber estado presente en cada edición del Día del Jamón Monesterio». La teniente de alcalde Loli Villalba hizo entrega a su familia de una placa conmemorativa.

El Concurso Nacional de Cortadores de Jamón de Monesterio también tuvo anoche presente al, también fallecido, Nico Jiménez. Un caluroso aplauso lo recordó, después de que el año pasado participase como miembro del jurado y tuviese una estrecha relación con Monesterio desde 2002, tras haber sido ganador del Cuchillo Jamonero de Oro.