Borrar
Trabajos de investigación en Las Herrerías, en Alconche, y mina de Aguablancal.
Cara y cruz de los otros planes mineros de Sacyr en Extremadura

Cara y cruz de los otros planes mineros de Sacyr en Extremadura

Mientras no se contempla la reapertura a corto plazo de la mina de Aguablanca, avanza la tramitación para explotar la mina de Alconchel

Celestino J. Vinagre

Sábado, 3 de febrero 2018, 17:57

Necesitas ser suscriptor para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

El proyecto de la mina de litio en Cáceres no es el único en Extremadura de la multinacional española Sacyr a través de su filial Valoriza Minería. De hecho es el último, pero su repercusión mediática ha eclipsado a otros dos que maneja el grupo empresarial en la comunidad. Uno, el de reabrir la mina de Aguablanca, en Monesterio, el gran foco de la minería extremeña hasta que dejó de sacar mineral hace un par de años. Otro, la explotación de un yacimiento en Alconchel (Las Herrerías). Además, Sacyr desarrolla diversos permisos de investigación en varios puntos de la geografía regional en busca de potenciales aprovechamientos.

Las Herrerías y Aguablanca representan la cara y la cruz de los intereses de Valoriza en la región. El primero está en fase administrativa para conseguir las autorizaciones medioambientales y concesión de explotación pero su puesta en marcha está cada vez más próxima. En cambio, la opción de recuperar la actividad en la mina de Monesterio para seguir extrayendo níquel y cobre, aunque no está muerta, siendo generosos se puede afirmar que está aletargada.

En la localidad del sur extremeño no reina el optimismo. Si en su día estaban en plantilla cerca de 200 empleados, más otros tantos trabajando indirectamente gracias a la mina, ahora solo quedan siete para labores de vigilancia y mantenimiento. «La sensación que se tiene es que esto no se reabre a corto plazo. No se ve la luz de forma inminente», admite el alcalde de Monesterio, Antonio Garrote, quien subraya que además Valoriza Minería no se ha reunido con los municipios de la zona desde que se quedó con Aguablanca en noviembre de 2016.

Aunque el plan de sacar níquel en galerías subterráneas (antes era a cielo abierto) tiene al fin la DIA positiva, el Gobierno ha incluido nuevos requisitos que complican su reapertura. Entre ellos, la exigencia de pedir autorización a la Confederación del Guadalquivir para la concesión de aprovechamiento de aguas sobre los caudales del agua subterránea.

El filón de Alconchel

También se exige un informe que incluya «un modelo matemático cuantitativo de los flujos del sistema hídrico para conocer los volúmenes de agua afectados por transferencias entre la zona de explotación y las masas de agua superficiales y subterráneas». Ese modelo debe tener a su vez otro informe del Instituto Geológico y Minero de España.

Se trata de documentos cuya tramitación tarda años. La DIA es favorable, «pero tiene un condicionado que no permite abrir la mina en el corto plazo», agrega Valoriza a HOY. Además, se requiere que el precio del níquel sea bueno para que Aguablanca sea rentable, algo que sí se cumple. «Estamos por los 12.000 dólares por tonelada. Se ha dicho que para que empiece a ser rentable se debe llegar a los 7.000. Eso sí, no está a los grandes precios de cuando la mina estaba a pleno funcionamiento», valora.

A pesar de las evidentes dificultades, el alcalde de Monesterio no se rinde. «No nos olvidaremos de la mina hasta que la empresa diga rotundamente que no se reabrirá y se empiece el sellado de la misma y la regeneración ambiental de la zona».

Primeras medidas del plan de reactivación de Tentudía

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios