La monesteriense Elena Sánchez ilustra un libro para trabajar la igualdad entre sexos

Elena Sánchez y María Domínguez /ISABEL AMBRONA
Elena Sánchez y María Domínguez / ISABEL AMBRONA

'A papá le asustan las tormentas' consta de cuatro cuentos surgidos a raíz de comentarios de alumnos de su autora, María Domínguez

Isabel Ambrona
ISABEL AMBRONA

La joven artista monesteriense, Elena Sánchez, ha sido la encargada de dar vida, visualmente, a través de sus dibujos, al libro de María Domínguez, 'A papá le asustan las tormentas'.

Domínguez es una escritora y profesora onubense, natural de la localidad vecina de Santa Olalla del Cala, que el pasado jueves, 29 de noviembre presentó su texto en Monesterio. Según explicó durante la presentación este libro fue escrito hace 14 años, en 2004, pero ahora lo ha reeditado con las ilustraciones de Elena. Compuesto por cuatro cuentos, la autora pretende que con su lectura se fomente la igualdad entre hombres y mujeres y contribuya a la erradicación de la violencia de género.

Además estas cuatro historias han surgido a raíz de comentarios de los propios alumnos de Domínguez, que le hicieron pensar y reflexionar sobre comportamientos del día a día.

De inicio, un comentario

El primer cuento, que da el título al libro, surgió de un comentario que le hizo en clase niño de 6 años. Según explicó María, una noche hubo una tormenta muy grande en Santa Olalla. Al día siguiente todos los alumnos hablaban de ella en clase. Decían lo asustados que habían estado y el miedo que habían pasado. Todos menos uno, que dijo que a él las tormentas no le daban miedo porque su papá decía que los padres y los niños no se asustan de ellas, que sólo lo hacen las madres y las hermanas. «Todo esto trasladado a la realidad quiere decir que la creencia social es que sólo somos las mujeres las que expresamos nuestros sentimientos, las que lloramos, las débiles, algo que no es cierto. Eso me hizo pensar y escribí el libro», detalló la escritora. Tanto es así que al protagonista de este cuento le asustan las tormentas y sus dos niñas y su mujer son las que le ayudan a superar sus miedos.

La segunda de las historias se llama 'La lagartija Pepa y el lagartijo Emilio'. En ella María habla del reparto de las tareas de la casa, representado en animales.

alumnos de la autora

El tercer cuento trata sobre los trabajos masculinos y femeninos y qué pensamos sobre ellos. Éste surge también a raíz de un comentario de un alumno que dice que hay ciertas cosas que no pueden hacer las mujeres y sí los hombres.

Un nudo en la garganta

El cuarto, que trata sobre la violencia de género, no estaba previsto ser escrito por María, porque le resultaba un tema muy duro. Fue, nuevamente un comentario de una alumna de quinto de primaria quien la animó a hacerlo. «Un día entramos del recreo y se había dado un asesinato de una mujer a manos de su pareja en Santa Olalla. Los niños hablaban sobre ello y yo me hice la tonta. Cuando me volví y pregunté me contaron toda la historia», explicó Domínguez, «mi respuesta fue que cuando un hombre maltrata a una mujer, hay que denunciar. Tras mi intervención una niña se levantó y me dijo gritando «¿Cómo dices que denuncie? ¿Tú no sabes que si no denuncia sólo le da una paliza o dos al mes y no la mata?»», detalló Domínguez con un nudo en la garganta. Fue a raíz de ese comentario por lo que decidió que tenía que escribir un cuento sobre la violencia de género llamado 'En un lugar del bosque verde'. En este cuento no hay violencia física, pero sí psicológica.

Las ilustraciones de Elena se mezclan a lo largo de toda esta historia. Hay momentos en los que el color está dentro del dibujo y otros en los que el dibujo está dentro del color y que ponen en evidencia que la realidad no es cómo la entendemos, justo lo que prentende expresar este texto.

 

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