Carlos V durante su llegada a Monesterio en la Plaza de Triana / Isabel Ambrona

Carlos V vuelve a Monesterio 500 años después

La recreación de su parada en la localidad para comer en el siglo XVI conjugó historia y gastronomía

Isabel Ambrona
ISABEL AMBRONA

Monesterio se ha vestido de gala este fin de semana para recibir de la forma que corresponde al Emperador Carlos V. Tanto es así, que el municipio acondicionó sus calles para la ocasión y un nutrido grupo de vecinos cambió sus vestimentas actuales para enfundarse en las propias del siglo XVI.

La idea de esta nueva fiesta está basada en la parada que el Emperador realizó el 7 de marzo de 1526 para comer en la localidad durante uno de sus viajes a Sevilla, donde se casaría con Isabel de Portugal unos días después. Este curioso dato fue descubierto por el monesteriense y productor audiovisual, Juan Frutos, durante la fase de documentación de una serie histórica para la 2 de TVE, que ahora ha llevado a la realidad con el apoyo del ayuntamiento.

Las actividades entorno a la figura del Emperador comenzaron el viernes con un intercambio entre el alumnado del IES Maestro Juan Calero de Monesterio y el del IES Jaranda, de Jarandilla de la Vera. Estos últimos, viajaron hasta la localidad para acercar a nuestra comunidad educativa la figura del Emperador, que conocen de primera mano, gracias a diferentes proyectos educativos que desarrollan en su centro.

El sábado, día 12, fue el día grande de esta nueva fiesta para Monesterio. Carlos V -encarnado por el vecino Silvestre Terrón- hizo su entrada triunfal en Monesterio en torno a las 10:30 horas de la mañana. Lo hizo por la Nacional 630 acompañado de su séquito personal, así como por su Maestro Cervecero, al son de ritmos medievales. El lugar elegido para la primera de sus paradas en Monesterio fue la Plaza de Triana. Allí fue recibido por un nutrido grupo de vecinos. Durante su paseo por las calles del municipio, Carlos V fue descubriendo, poco a poco, todos los encantos de Monesterio. La siguiente parada del monarca tuvo lugar en la Plaza del Pueblo, donde tomó asiento y disfrutó de una ofrenda de bailes exóticos y danzas de fuego. La tercera de las paradas fue en la plaza de la calle Gallego Paz y la última en la intersección de las calles Zurbarán, Sevilla y Calilla. En esta última, y tras subirse a lomos de su caballo, el Rey y su séquito personal pusieron rumbo hasta el Pabellón de Cristales, donde tuvo lugar la recepción oficial por parte de las autoridades. Todo el recorrido, así como la llegada al Pabellón, estuvo amenizada y teatralizada por el grupo local de teatro 'Candilejas', la compañía 'Ateatrados' y 'Cabalburr'.

Turismo, cultura, gastronomía e historia

Para el alcalde, Antonio Garrote, esta nueva fiesta entorno a la figura del Emperador es una «gran oportunidad para Monesterio, ya que enlaza la promoción turística y cultural con la gastronomía y la historia de nuestro pueblo». También tomó la palabra durante el acto institucional el director-gerente de la Red de Rutas del Emperador Carlos V, Quintín Correas, de la que Monesterio ya forma parte. Correas destacó la importancia que para Monesterio supone formar parte de este itinerario «integrado por más de 80 socios, de 11 países europeos, del norte de África y de América».

Por su parte, Juan Frutos, recalcó su meta personal de hacer realidad esta idea, que armoniza todas sus pasiones como son su pueblo, su trabajo, la historia y, por supuesto, la cerveza, destacando su marca: Cerveza de Monesterio.

Dos establecimientos locales también fueron reconocidos durante el acto institucional. Los gerentes del Restaurante El Rinconcillo, Antonio Parra, y de la Taberna Extremeña Honky Tonk, Carlos Lancharro, recogieron de manos de Quintín Correas sendos reconocimientos. Ahora, sus establecimientos forman parte de la marca turística 'Fogones Imperiales', creada por la Red de Rutas del Emperador Carlos V y que garantiza que en estos restaurantes pueden degustarse auténticos menús imperiales.

Y es que, durante todo el fin de semana se ha podido degustar en casi una decena de establecimientos de restauración locales tapas y menús basados en la época en la que Carlos V visitó Monesterio. Todo ello se materializó en la denominada  'I Ruta Gastronómica Imperial Carlos V'.

Tradición y solidaridad

El juego denominado 'Tiro del espiche' dio el pistoletazo de salida a la fiesta. El encargado de inaugurar esta nueva tradición fue el actor Antonio Salazar. Lanzó al aire un espiche –botijo- lleno de cerveza que otra persona debía intentar cazar sin romperse. Fue así como comenzó una jornada en la que los asistentes pudieron maridar productos ibéricos con Cerveza de Monesterio y degustar raciones de 'Caldereta Imperial'. Este último plato tuvo un carácter solidario, ya que el dinero recaudado con la venta de tapas a dos euros, irá destinado a refugiados ucranianos, gracias al voluntariado de AOEX-Monesterio.

Los más pequeños de la casa también disfrutaron de la cita histórica con juegos populares tales como el cantarillo y el mojón, así como de tiro con arco, a cargo del alumnado de la Escuela Profesional Aguablanca III. El grupo de Folk ' Te Fatty Farmers' amenizó la jornada gastronómica para los adultos hasta bien entrada la tarde.