Durante la comida de la Asociación de Pensionistas de Monesterio de este año / CEDIDA

La Asociación de Pensionistas recupera su tradicional comida de convivencia y hermandad

La cita estuvo marcada este año por el homenaje póstumo a dos de sus directivos

Isabel Ambrona
ISABEL AMBRONA

La Asociación de Pensionistas de Monesterio reunió este sábado día 20, como es habitual cada mes de agosto, a sus socios en su tradicional comida de convivencia y hermandad en el Restaurante Mallorca. La cita fue recuperada tras dos años de parón, aunque lo cierto es que la del año pasado fue trasladada al pasado mes de marzo, debido al repunte de contagios por covid-19.

En esta ocasión consiguió reunir a unas 330 personas y estuvo centrada en el recuerdo a dos de sus socios, miembros de la junta directiva, que fallecieron a durante la pandemia. La Asociación de Pensionistas decidió así cambiar el homenaje que cada año realiza a sus socios con más antigüedad por este emotivo acto de reconocimiento y homenaje póstumo.

Daniel Alonso Bautista y Juan Javier Llimona Naranjo, son los nombres de los dos socios a los que se recordó. «Son dos personas intachables y muy queridas por todos, que nos dejaron de manera imprevista por las inexorables circunstancias de la vida. Ambos ejercieron cargos de responsabilidad en nuestra directiva, y lo hicieron siempre con total implicación, con lealtad y con interés, en beneficio de todos los asociados», fueron las palabras hacia ellos por parte del tesorero de la asociación, Juan Vasco.

Las caras visibles de este homenaje fueron las viudas de Daniel y Juan, Ascensión y Basi, respectivamente. Ambas, acompañadas por sus familias, recogieron muy emocionadas placas conmemorativas en las que podía leerse: 'Honor a quien honor merece', así como ramos de flores. El homenaje póstumo finalizó con un intenso aplauso por parte de todos los socios allí presentes.

Tras el homenaje tuvo lugar el almuerzo y, después, hubo tiempo para el baile.