Monesterio pone en valor lo mejor de la huerta tradicional

La I Feria Comarcal del Huerto de Tentudía atrae a productores y compradores de toda la comarca

Hortalizas expuestas en uno de los puestos de venta.
MERCADO CAMPESINO

Pimientos, tomates, acelgas, melones, calabazas, judías, sandías..., pero también aceite, vino y plantas ornamentales. Lo mejor de la huerta se concentró el pasado sábado en la plaza del Pueblo de Monesterio en un encuentro entre productores hortícolas tradicionales y clientes.

La mayor parte de la comarca de Tentudía (Bodonal, Cabeza la Vaca, Calera y, como no, Monesterio) contaron con espacio de exposición y venta en la I Feria del Huerto de Tentudía, una iniciativa de la asociación ecologista local Cúriga-Ecologistas en Acción que contó con el respaldo del ayuntamiento.

Según explicó Esther Rodríguez, una de las integrantes de Cúriga, la idea es "poner en valor nuestras producciones hortícolas, que se pueda visibilizar que hay gente que se dedica a cultivar según los métodos de siempre y que se pueden comprar productos de primera calidad, sanos, de temporada y con un coste ambiental mínimo al no haber consumo de combustible en el transporte". Rodríguez reconoce que estas producciones, por su escaso volumen, nunca podrían entrar en las cadenas de distribución "pero sí, con la cantidad de huertos que hay en cada lugar, podrían abastecer a la población, que de este modo prescindiría de producciones industriales que no se sabe con qué productos han sido cultivadas ni en qué condiciones laborales se trabajan".

Asimismo, se pretende prestigiar la labor del agricultor 'de siempre' "muy maltratada en la sociedad pese a que son quienes nos dan de comer", e incentivar a los propietarios de huertos a que se planteen ir un paso más allá del autoconsumo "generando pequeños excedentes que les permitan un ingreso extra".

Respecto al resultado de esta primera cita, la representante de Cúriga se mostró satisfecha por la afluencia de productores y clientes, aunque echó de menos la presencia de más hortelanos mayores "de los de toda la vida". En este sentido, indicó que "todavía existe cierto pudor en estas personas a la hora de poner a la venta sus productos, y también un sentimiento de que lo que producen es para ellos y para regalar a sus familiares porque ¿qué precio se pone a un producto que has cuidado día a día con tus propias manos y con todo tu cariño?".

Rodríguez también señaló que la intención de Cúriga es organizar este tipo de encuentros entre hortelanos y clientes "una vez al mes, o al menos una vez por temporada para que se establezcan relaciones entre ellos y el cliente sepa ya dónde puede ir a comprar estos productos de alta calidad".

En los puestos de venta, donde el colorido y la variedad la prestaban las propias hortalizas, llamaba especialmente la atención de los más curiosos el de la finca Los Llanos de Bodonal, por la presencia de dos enormes calabazas de más de 60 kilos cada una. Según explicó Gregorio Hernández, uno de los responsables de Los Llanos, en esta finca, al margen de la producción normal se crían "por afición" más de cien variedades de calabaza, entre ellas la 'Gigante Atlántica', la estrella de la cita. "Estas tienen más de 60 kilos, pero esperamos criar pronto alguna de 200 kilos, porque esta variedad ha dado calabazas de hasta 800 kilos", comentó.

La jornada del sábado, dedicada al mercado campesino, estuvo precedida el viernes por una exposición del Proyecto Rebibir, dedicado a la instalación de huertos en Mauritania utilizando la energía solar para el bombeo de agua.